Señor, déjame ir contigo
sólo quiero caminar
detrás, pisar donde pisas
mezclarme entre tus amigos.
Recorrer esas aldeas
que habitan los olvidados
los que no recuerda nadie
ver como los recuperas.
Quiero escuchar tu palabra
simple y preñada de Dios
que aunque a muchos incomode
a tanta gente nos sana.
Quiero sentarme a tu mesa
comer del pan compartido
que con tus manos repartes
a todos los que se acercan.
Y un día tocar tu manto
como esa pobre mujer
suave, sin que tú lo notes
arrancarte algún milagro.
Esa que todos marginan
se atreve a abrazar tus pies
y derrama su perfume
porque en ti se ve querida.
Que de tanto ir junto a ti
pueda conocerte más,
tú seas mi único amor
y te siga hasta morir.
Javi Montes, sj - PastosalSJ.org
domingo, 28 de julio de 2013
domingo, 14 de julio de 2013
Adora y confía
No te inquietes por las dificultades de la vida,
por sus altibajos, por sus decepciones,
por su porvenir más o menos sombrío.
Quiere lo que Dios quiere.
Ofrécele en medio de inquietudes y dificultades
el sacrificio de tu alma sencilla que,
pese a todo,
acepta los designios de su providencia.
Poco importa que te consideres un frustrado
si Dios te considera plenamente realizado,
a su gusto.
Piérdete confiado ciegamente en ese Dios
que te quiere para sí.
Y que llegará hasta ti, aunque jamás lo veas.
Piensa que estás en sus manos,
tanto más fuertemente cogido,
cuanto más decaído y triste te encuentres.
Vive feliz. Te lo suplico. Vive en paz.
Que nada te altere.
Que nada sea capaz de quitarte tu paz.
Ni la fatiga psíquica. Ni tus fallos morales.
Haz que brote,
y conserva siempre sobre tu rostro,
una dulce sonrisa,
reflejo de la que el Señor
continuamente te dirige.
Y en el fondo de tu alma coloca,
antes que nada,
como fuente de energía y criterio de verdad,
todo aquello que te llene de la paz de Dios.
Recuerda:
cuanto te deprima e inquiete es falso.
Te lo aseguro en el nombre
de las leyes de la vida
y de las promesas de Dios.
Por eso,
cuando te sientas apesadumbrado, triste,
adora y confía.
Teilhard de Chardin
por sus altibajos, por sus decepciones,
por su porvenir más o menos sombrío.
Quiere lo que Dios quiere.
Ofrécele en medio de inquietudes y dificultades
el sacrificio de tu alma sencilla que,
pese a todo,
acepta los designios de su providencia.
Poco importa que te consideres un frustrado
si Dios te considera plenamente realizado,
a su gusto.
Piérdete confiado ciegamente en ese Dios
que te quiere para sí.
Y que llegará hasta ti, aunque jamás lo veas.
Piensa que estás en sus manos,
tanto más fuertemente cogido,
cuanto más decaído y triste te encuentres.
Vive feliz. Te lo suplico. Vive en paz.
Que nada te altere.
Que nada sea capaz de quitarte tu paz.
Ni la fatiga psíquica. Ni tus fallos morales.
Haz que brote,
y conserva siempre sobre tu rostro,
una dulce sonrisa,
reflejo de la que el Señor
continuamente te dirige.
Y en el fondo de tu alma coloca,
antes que nada,
como fuente de energía y criterio de verdad,
todo aquello que te llene de la paz de Dios.
Recuerda:
cuanto te deprima e inquiete es falso.
Te lo aseguro en el nombre
de las leyes de la vida
y de las promesas de Dios.
Por eso,
cuando te sientas apesadumbrado, triste,
adora y confía.
Teilhard de Chardin
domingo, 30 de junio de 2013
No es lo que está roto
No
es lo que está roto, no,
el agua que el vaso tiene:
lo que está roto es el vaso
y, el agua, al suelo se vierte.
No es lo que está roto, no
la luz que sujeta al día:
lo que está roto es el tiempo
y en la sombra se desliza.
No es lo que está roto, no
la sangre que te levanta:
lo que está roto es tu cuerpo
y en el sueño te derramas.
No es lo que está roto, no,
la caja del pensamiento:
lo que está roto es la idea
que la lleva a lo soberbio.
No es lo que está roto Dios,
ni el campo que Él ha creado:
lo que está roto es el hombre
que no ve a Dios en su campo.
el agua que el vaso tiene:
lo que está roto es el vaso
y, el agua, al suelo se vierte.
No es lo que está roto, no
la luz que sujeta al día:
lo que está roto es el tiempo
y en la sombra se desliza.
No es lo que está roto, no
la sangre que te levanta:
lo que está roto es tu cuerpo
y en el sueño te derramas.
No es lo que está roto, no,
la caja del pensamiento:
lo que está roto es la idea
que la lleva a lo soberbio.
No es lo que está roto Dios,
ni el campo que Él ha creado:
lo que está roto es el hombre
que no ve a Dios en su campo.
domingo, 16 de junio de 2013
Enséñanos a bendecir
Tus manos Jesús, son benditas.
Tus manos son bendición.
Tus manos extendidas, suplicantes,
protectoras, amigas, curativas,
llagadas, milagrosas y gloriosas.
Extendidas, como las alas del águila sobre su crías,
o como la gallina sobre sus polluelos,
como la nube en refrigerio,
como la madre en su regazo.
Enséñanos, Jesús, a bendecir
con nuestras manos, ojos, labios,
cuando nos santiguamos,
cuando partimos pan bendito,
cuando nos encontramos,
cuando sufrimos o trabajamos.
Enséñanos a bendecir
a los niños y enfermos, a los pobres,
a cuantos necesitan ser amados. Amén
Quédate, Señor
Quédate, Señor,
que se hace ya tarde,
que el camino es largo
y el cansancio grande.
Quédate a decirnos
tus vivas palabras
que aquietan la mente
y encienden el alma.
Quédate, Señor,
que se hace ya tarde,
que el camino es largo
y el cansancio grande.
Pártenos el pan
de tu compañía,
ábrenos los ojos
de la fe dormida.
Quédate, Señor,
que se hace ya tarde,
que el camino es largo
y el cansancio grande.
V.M. Arbeloa
domingo, 2 de junio de 2013
Procesión de Corpus Christi
Que viene por la calle, Dios, que viene
como de espuma o pluma o nieve ilesa;
tan azucenamente pisa y pesa
que sólo un soplo de aire le sostiene.
Otro milagro, ¿ves? Él, que no tiene
ni tamaño ni límites, no cesa
nunca de recrearnos la sorpresa
y ahora en un aro de aire se contiene.
Se le rinde el romero y se arrodilla;
se le dobla la palma onduleante;
las torres en tropel, campaneando.
Dobla también y rinde tu rodilla,
hombre, que viene Cristo caminante
- poco de pan, copo de pan – pasando.
Antonio y Carlos Murciano
como de espuma o pluma o nieve ilesa;
tan azucenamente pisa y pesa
que sólo un soplo de aire le sostiene.
Otro milagro, ¿ves? Él, que no tiene
ni tamaño ni límites, no cesa
nunca de recrearnos la sorpresa
y ahora en un aro de aire se contiene.
Se le rinde el romero y se arrodilla;
se le dobla la palma onduleante;
las torres en tropel, campaneando.
Dobla también y rinde tu rodilla,
hombre, que viene Cristo caminante
- poco de pan, copo de pan – pasando.
Antonio y Carlos Murciano
sábado, 1 de junio de 2013
Dadles vosotros de comer
Cada día escucho y miro ....y cada día es lo mismo
cada día ... si pudiera aliviar tantas quimeras..
cada día me pregunto si en realidad son mis asuntos
cada día...todo un mundo...qué puedo hacer si hay tantos muros....
Cinco panes y dos peces es todo lo que puedo dar
cinco panes y dos peces, Señor; no sé si bastará
y me sonríes y asientes y me haces así, consciente
de que mis panes y peces, son en realidad simiente
que se reparte y florece, que si se guarda, perece
y que la suma de todos, sacia a aquel que más padece
DADLES VOSOTROS DE COMER
DADLES VOSOTROS DE COMER
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE ESTÁ DESEANDO CRECER
Nunca pensé que importase lo que hago o dejo de hacer
ni creí que un solo gesto hiciera al mundo renacer
y me sonríes y asientes y me haces así consciente
de que el amor es poderoso si uno se vacía todo
para ser cauce, sin lodo, sin paredes, sin escombros,
del Amor que Tú derramas para alimentar a todos
DADLES VOSOTROS DE COMER
DADLES VOSOTROS DE COMER
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE ESTÁ DESEANDO CRECER
Salomé Arricibita
cada día ... si pudiera aliviar tantas quimeras..
cada día me pregunto si en realidad son mis asuntos
cada día...todo un mundo...qué puedo hacer si hay tantos muros....
Cinco panes y dos peces es todo lo que puedo dar
cinco panes y dos peces, Señor; no sé si bastará
y me sonríes y asientes y me haces así, consciente
de que mis panes y peces, son en realidad simiente
que se reparte y florece, que si se guarda, perece
y que la suma de todos, sacia a aquel que más padece
DADLES VOSOTROS DE COMER
DADLES VOSOTROS DE COMER
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE ESTÁ DESEANDO CRECER
Nunca pensé que importase lo que hago o dejo de hacer
ni creí que un solo gesto hiciera al mundo renacer
y me sonríes y asientes y me haces así consciente
de que el amor es poderoso si uno se vacía todo
para ser cauce, sin lodo, sin paredes, sin escombros,
del Amor que Tú derramas para alimentar a todos
DADLES VOSOTROS DE COMER
DADLES VOSOTROS DE COMER
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE ESTÁ DESEANDO CRECER
Salomé Arricibita
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