Si tú eres la vida verdadera,
el agua viva del andar sediento,
si tú eres la paz que aquieta el alma,
el Dios de la esperanza al descubierto,
si tú eres el Padre de los hombres,
cabeza y corazón de nuestro cuerpo,
¿por qué temer la muerte inseparable?
¿por qué la angustia, y el horror, y el miedo?
Si no fuese verdad cuanto dijiste
por medio de Jesús el Nazareno,
sería falso lo mejor del mundo,
una inútil pasión el universo,
el tormento de Tántalo la vida,
la esperanza el ensueño de un mal sueño.
Tú eres, tú, Señor de la esperanza,
la pasión y la vida y el ensueño,
y el fin de la fatiga de la muerte
y el remolino azul de tanto miedo.
V. M .Arbeloa
domingo, 28 de abril de 2013
viernes, 26 de abril de 2013
Vives en el pan
Vives en el pan
roto y compartido.
Vives en la copa
redonda de vino.
Banquete de pobres.
Botín de mendigos.
Compañero fiel,
amigo entre amigos.
Vestido de vientos
y sol de domingo,
moreno de viñas,
y hermoso de trigos.
Muerto por los hombres
y en los hombres vivo.
Cuando nos juntamos
te abrimos caminos
y vienes y pasas
alegre y activo
por todas las cosas
por todos los sitios.
Cantamos tu muerte:
el definitivo
triunfo de la vida
por mundos y siglos.
Cantamos la muerte
fatal destino.
Cantamos la fiesta
final del sentido.
Vives en el pan
roto y compartido.
Vives en la copa
redonda de vino.
J.M Arbeloa
roto y compartido.
Vives en la copa
redonda de vino.
Banquete de pobres.
Botín de mendigos.
Compañero fiel,
amigo entre amigos.
Vestido de vientos
y sol de domingo,
moreno de viñas,
y hermoso de trigos.
Muerto por los hombres
y en los hombres vivo.
Cuando nos juntamos
te abrimos caminos
y vienes y pasas
alegre y activo
por todas las cosas
por todos los sitios.
Cantamos tu muerte:
el definitivo
triunfo de la vida
por mundos y siglos.
Cantamos la muerte
fatal destino.
Cantamos la fiesta
final del sentido.
Vives en el pan
roto y compartido.
Vives en la copa
redonda de vino.
J.M Arbeloa
domingo, 21 de abril de 2013
Padre Nuestro
Padre nuestro, que ves nuestro dolor,
nuestro llanto, nuestras dudas, nuestros miedos
a la muerte, a la angustia, a las sombras de la nada,
lo mismo que Jesús en el Gólgota, en el huerto…
Ya sabes que esperamos tus abrazos
y los abrazos vivos de todos nuestros muertos
cuando el mundo dé el salto hacia su cumbre,
cuando venga sobre todos la gracia de tu reino.
Danos el pan de la esperanza cotidiana
y perdona nuestros pasos torcidos
nuestros pasos tan lentos,
que tantas tentaciones y males los retrasan.
Por eso te decimos con gozo y con confianza:
Padre nuestro.
V. M. Arbeloa
domingo, 7 de abril de 2013
No creo... lo que veo
Ahora que estamos solos, Cristo,
te diré la verdad: Señor, no creo.
¿Cómo puedo creerme lo que veo,
si la fe es creer lo que no he visto?
Si oigo tu voz en mí, ¿cómo resisto?
¿Cómo puedo buscar, si te poseo,
si te mastico, si te saboreo?
Esta es mi fe: comulgo, luego existo.
No tendré que saltar sobre el vacío
para llegar al borde de tus manos
o poner en tu pecho mi cabeza.
Más dentro estás de mí que lo más mío.
Conozco más tu voz que la de mis hermanos.
Que es más cierta tu fe que la certeza.
J.L. Martín Descalzo
te diré la verdad: Señor, no creo.
¿Cómo puedo creerme lo que veo,
si la fe es creer lo que no he visto?
Si oigo tu voz en mí, ¿cómo resisto?
¿Cómo puedo buscar, si te poseo,
si te mastico, si te saboreo?
Esta es mi fe: comulgo, luego existo.
No tendré que saltar sobre el vacío
para llegar al borde de tus manos
o poner en tu pecho mi cabeza.
Más dentro estás de mí que lo más mío.
Conozco más tu voz que la de mis hermanos.
Que es más cierta tu fe que la certeza.
J.L. Martín Descalzo
sábado, 30 de marzo de 2013
domingo, 17 de marzo de 2013
Bendición de San Patricio
Que el camino salga a tu encuentro
Que el viento siempre esté detrás de ti
Y la lluvia caiga suave sobre tus campos.
Y hasta que nos volvamos a encontrar,
Que Dios te sostenga con el puño de Su mano.
Que vivas por el tiempo que tú quieras,
Y que nunca quieras vivir tanto como vives.
Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron.
Pero nunca te olvides de recordar las cosas que te alegraron.
Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos.
Pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron contigo.
Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron
Pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día.
Que el día más triste de tu futuro
No sea peor que el día más feliz de tu pasado.
Que nunca se te venga el techo encima
Y que los amigos reunidos debajo de él, nunca se vayan.
Que siempre tengas palabras cálidas en un frío anochecer,
Una luna llena en una noche oscura,
Y que el camino siempre se abra a tu puerta.
Que haya una generación de hijos
En los hijos de tus hijos.
Que vivas cien años, ¡Con un año extra para arrepentirte!
Que el Señor te guarde en Su mano
Y nunca apriete mucho tu puño.
Que tus vecinos te respeten,
Los problemas te abandonen,
Los ángeles te protejan,
Y que el cielo te acoja,
Que las Bendiciones de San Patricio te contemplen.
Que tus bolsillos estén pesados
Y tu corazón ligero,
Que la buena suerte te persiga,
Y cada día y cada noche.
Muros contra el viento,
Y un techo para la lluvia,
Risas para consolarte
Y aquellos a quienes amas cerca de ti,
Y todo lo que tu corazón desee!
Que Dios esté contigo y te bendiga,
Que veas a los hijos de tus hijos,
Que el infortunio sea pobre, rico en bendiciones.
Que no conozcas nada más que la felicidad
Desde este día en adelante.
Que Dios te conceda muchos años de vida,
seguro Él sabe que la tierra
No tiene suficientes ángeles.
Que el viento siempre esté detrás de ti
Y la lluvia caiga suave sobre tus campos.
Y hasta que nos volvamos a encontrar,
Que Dios te sostenga con el puño de Su mano.
Que vivas por el tiempo que tú quieras,
Y que nunca quieras vivir tanto como vives.
Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron.
Pero nunca te olvides de recordar las cosas que te alegraron.
Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos.
Pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron contigo.
Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron
Pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día.
Que el día más triste de tu futuro
No sea peor que el día más feliz de tu pasado.
Que nunca se te venga el techo encima
Y que los amigos reunidos debajo de él, nunca se vayan.
Que siempre tengas palabras cálidas en un frío anochecer,
Una luna llena en una noche oscura,
Y que el camino siempre se abra a tu puerta.
Que haya una generación de hijos
En los hijos de tus hijos.
Que vivas cien años, ¡Con un año extra para arrepentirte!
Que el Señor te guarde en Su mano
Y nunca apriete mucho tu puño.
Que tus vecinos te respeten,
Los problemas te abandonen,
Los ángeles te protejan,
Y que el cielo te acoja,
Que las Bendiciones de San Patricio te contemplen.
Que tus bolsillos estén pesados
Y tu corazón ligero,
Que la buena suerte te persiga,
Y cada día y cada noche.
Muros contra el viento,
Y un techo para la lluvia,
Risas para consolarte
Y aquellos a quienes amas cerca de ti,
Y todo lo que tu corazón desee!
Que Dios esté contigo y te bendiga,
Que veas a los hijos de tus hijos,
Que el infortunio sea pobre, rico en bendiciones.
Que no conozcas nada más que la felicidad
Desde este día en adelante.
Que Dios te conceda muchos años de vida,
seguro Él sabe que la tierra
No tiene suficientes ángeles.
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