domingo, 16 de junio de 2013
Quédate, Señor
Quédate, Señor,
que se hace ya tarde,
que el camino es largo
y el cansancio grande.
Quédate a decirnos
tus vivas palabras
que aquietan la mente
y encienden el alma.
Quédate, Señor,
que se hace ya tarde,
que el camino es largo
y el cansancio grande.
Pártenos el pan
de tu compañía,
ábrenos los ojos
de la fe dormida.
Quédate, Señor,
que se hace ya tarde,
que el camino es largo
y el cansancio grande.
V.M. Arbeloa
domingo, 2 de junio de 2013
Procesión de Corpus Christi
Que viene por la calle, Dios, que viene
como de espuma o pluma o nieve ilesa;
tan azucenamente pisa y pesa
que sólo un soplo de aire le sostiene.
Otro milagro, ¿ves? Él, que no tiene
ni tamaño ni límites, no cesa
nunca de recrearnos la sorpresa
y ahora en un aro de aire se contiene.
Se le rinde el romero y se arrodilla;
se le dobla la palma onduleante;
las torres en tropel, campaneando.
Dobla también y rinde tu rodilla,
hombre, que viene Cristo caminante
- poco de pan, copo de pan – pasando.
Antonio y Carlos Murciano
como de espuma o pluma o nieve ilesa;
tan azucenamente pisa y pesa
que sólo un soplo de aire le sostiene.
Otro milagro, ¿ves? Él, que no tiene
ni tamaño ni límites, no cesa
nunca de recrearnos la sorpresa
y ahora en un aro de aire se contiene.
Se le rinde el romero y se arrodilla;
se le dobla la palma onduleante;
las torres en tropel, campaneando.
Dobla también y rinde tu rodilla,
hombre, que viene Cristo caminante
- poco de pan, copo de pan – pasando.
Antonio y Carlos Murciano
sábado, 1 de junio de 2013
Dadles vosotros de comer
Cada día escucho y miro ....y cada día es lo mismo
cada día ... si pudiera aliviar tantas quimeras..
cada día me pregunto si en realidad son mis asuntos
cada día...todo un mundo...qué puedo hacer si hay tantos muros....
Cinco panes y dos peces es todo lo que puedo dar
cinco panes y dos peces, Señor; no sé si bastará
y me sonríes y asientes y me haces así, consciente
de que mis panes y peces, son en realidad simiente
que se reparte y florece, que si se guarda, perece
y que la suma de todos, sacia a aquel que más padece
DADLES VOSOTROS DE COMER
DADLES VOSOTROS DE COMER
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE ESTÁ DESEANDO CRECER
Nunca pensé que importase lo que hago o dejo de hacer
ni creí que un solo gesto hiciera al mundo renacer
y me sonríes y asientes y me haces así consciente
de que el amor es poderoso si uno se vacía todo
para ser cauce, sin lodo, sin paredes, sin escombros,
del Amor que Tú derramas para alimentar a todos
DADLES VOSOTROS DE COMER
DADLES VOSOTROS DE COMER
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE ESTÁ DESEANDO CRECER
Salomé Arricibita
cada día ... si pudiera aliviar tantas quimeras..
cada día me pregunto si en realidad son mis asuntos
cada día...todo un mundo...qué puedo hacer si hay tantos muros....
Cinco panes y dos peces es todo lo que puedo dar
cinco panes y dos peces, Señor; no sé si bastará
y me sonríes y asientes y me haces así, consciente
de que mis panes y peces, son en realidad simiente
que se reparte y florece, que si se guarda, perece
y que la suma de todos, sacia a aquel que más padece
DADLES VOSOTROS DE COMER
DADLES VOSOTROS DE COMER
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE ESTÁ DESEANDO CRECER
Nunca pensé que importase lo que hago o dejo de hacer
ni creí que un solo gesto hiciera al mundo renacer
y me sonríes y asientes y me haces así consciente
de que el amor es poderoso si uno se vacía todo
para ser cauce, sin lodo, sin paredes, sin escombros,
del Amor que Tú derramas para alimentar a todos
DADLES VOSOTROS DE COMER
DADLES VOSOTROS DE COMER
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE EN VUESTRAS MANOS HAY VIDA
QUE ESTÁ DESEANDO CRECER
Salomé Arricibita
lunes, 20 de mayo de 2013
Si conocieras el Don de Dios
Si conocieras el Don de Dios.
Es un Don que reverbera en dones variados,
como pan multiplicado en casa del hambriento,
o fuente que corre en el desierto,
o luz que ciega e ilumina; pero más.
Si conocieras el Don de Dios,
si vieras su belleza y su riqueza,
los tesoros que encierra y se renuevan,
el gozo y la fuerza que proporciona,
siendo nosotros tan pobres; pero más.
Si lo conocieras, dirías: ¡Ven!;
y si de él bebieras, ya nunca tendrías sed: ¡Ven!
te embriagarías, santa embriaguez: ¡Ven!
te encenderías en amor santo –fuego divino-: ¡Ven!
Espíritu Santo, ¡Ven!
Úngeme, alégrame, confórtame: ¡Ven!
Libérame, sáciame, embriágame: ¡Ven!
Enamórame, transfórmame: ¡Ven!
Es un Don que reverbera en dones variados,
como pan multiplicado en casa del hambriento,
o fuente que corre en el desierto,
o luz que ciega e ilumina; pero más.
Si conocieras el Don de Dios,
si vieras su belleza y su riqueza,
los tesoros que encierra y se renuevan,
el gozo y la fuerza que proporciona,
siendo nosotros tan pobres; pero más.
Si lo conocieras, dirías: ¡Ven!;
y si de él bebieras, ya nunca tendrías sed: ¡Ven!
te embriagarías, santa embriaguez: ¡Ven!
te encenderías en amor santo –fuego divino-: ¡Ven!
Espíritu Santo, ¡Ven!
Úngeme, alégrame, confórtame: ¡Ven!
Libérame, sáciame, embriágame: ¡Ven!
Enamórame, transfórmame: ¡Ven!
sábado, 18 de mayo de 2013
Señor del TIempo
Señor del tiempo y del espacio,
recorres Palestina, recorres nuestras calles,
estabas allí, atrás el tiempo,
y estás aquí presente,
tu corazón junto al nuestro,
y tus ojos nos traspasan con santa quemadura.
Estás en el cielo, junto al Padre,
y estás aquí, caminando a nuestro lado,
y estás en los infiernos del dolor y de la muerte.
No estás sentado en el trono de la gloria,
recibiendo alabanzas incensadas, incesantes,
tu trono es el Corazón del Padre,
tu trono es el corazón de cada hermano,
tu trono es el corazón del mundo;
y tú alentando con tu Espíritu el ritmo y el movimiento,
impulsando el orden y todo crecimiento,
en marcha hacia metas superiores,
en ascensiones solidarias,
hasta la comunión siempre soñada y deseada.
Cáritas
recorres Palestina, recorres nuestras calles,
estabas allí, atrás el tiempo,
y estás aquí presente,
tu corazón junto al nuestro,
y tus ojos nos traspasan con santa quemadura.
Estás en el cielo, junto al Padre,
y estás aquí, caminando a nuestro lado,
y estás en los infiernos del dolor y de la muerte.
No estás sentado en el trono de la gloria,
recibiendo alabanzas incensadas, incesantes,
tu trono es el Corazón del Padre,
tu trono es el corazón de cada hermano,
tu trono es el corazón del mundo;
y tú alentando con tu Espíritu el ritmo y el movimiento,
impulsando el orden y todo crecimiento,
en marcha hacia metas superiores,
en ascensiones solidarias,
hasta la comunión siempre soñada y deseada.
Cáritas
lunes, 6 de mayo de 2013
Pastor de nuestro pueblo
Pastor de nuestro pueblo,
nos guiabas
como los viejos pastores guiaban sus ovejas,
¿Por qué no vienes un rato con nosotros?
¿Por qué has de sentarte siempre
sobre tus nubes de querubes blancos?
Ábrenos tu cara luminosa
como nos abre el sol la suya cada día.
¿No ves que estamos comiéndonos las lágrimas
y nos bebemos el llanto de los ojos?
Somos los mismos que sacaste del destierro
y nos plantaste después por todos los países.
Hemos cubierto valles y montañas.
crecimos mucho más que los pámpanos y cedros.
llegamos hasta el mar, más allá de los polos.
Como una viña somos.
¿Dejarás que se acerque el jabalí,
que nos ronden ladrones y alimañas?
Ven con nosotros.
Cuídanos.
Vendímianos con tu mano generosa.
Somos las cepas que plantaste tú,
Las uvas que soñabas,
El vino que solías prometer a tus amigos.
No dejes que vuelvan a talarnos,
que nos roben el fruto en el otoño.
Ven por la tarde a reparar la cerca,
a mirar los racimos,
a sentarte un rato a la sombra de los pámpanos.
V. M. Arbeloa
nos guiabas
como los viejos pastores guiaban sus ovejas,
¿Por qué no vienes un rato con nosotros?
¿Por qué has de sentarte siempre
sobre tus nubes de querubes blancos?
Ábrenos tu cara luminosa
como nos abre el sol la suya cada día.
¿No ves que estamos comiéndonos las lágrimas
y nos bebemos el llanto de los ojos?
Somos los mismos que sacaste del destierro
y nos plantaste después por todos los países.
Hemos cubierto valles y montañas.
crecimos mucho más que los pámpanos y cedros.
llegamos hasta el mar, más allá de los polos.
Como una viña somos.
¿Dejarás que se acerque el jabalí,
que nos ronden ladrones y alimañas?
Ven con nosotros.
Cuídanos.
Vendímianos con tu mano generosa.
Somos las cepas que plantaste tú,
Las uvas que soñabas,
El vino que solías prometer a tus amigos.
No dejes que vuelvan a talarnos,
que nos roben el fruto en el otoño.
Ven por la tarde a reparar la cerca,
a mirar los racimos,
a sentarte un rato a la sombra de los pámpanos.
V. M. Arbeloa
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