sábado, 27 de noviembre de 2010

Toma una sonrisa

Toma una sonrisa,
regálala a quien nunca la ha tenido.
Toma un rayo de sol,
hazlo volar allá en donde reina la noche.
Descubre una fuente,
haz bañar a quien vive en el barro.
Toma una lágrima,
ponla en el rostro de quien nunca ha llorado.
Toma la valentía,
ponla en el ánimo de quien no sabe luchar.
Descubre la vida,
nárrala a quien no sabe entenderla.
Toma la esperanza,
y vive en su luz.
Toma la bondad,
y dónala a quien no sabe donar.
Descubre el amor,
y hazlo conocer al mundo.

Mahatma Gandhi

domingo, 21 de noviembre de 2010

No se ensoberbece Señor mi corazón

No se ensoberbece Señor mi corazón.

Yo no quiero ser millonario,
ni ser líder,
ni ser primer ministro.
Ni aspiro a puestos públicos,
ni corro detrás de las conderaciones.

Yo no tengo propiedades, ni libreta de cheques
y sin seguros de vida
estoy seguro,
como un niño dormido en los brazos de su madre...

Confíe Israel en el Señor,
y no en los líderes.

Ernesto Cardenal

martes, 9 de noviembre de 2010

Himno a la Virgen de la Almudena

Salve, Señora de tez morena Virgen y Madre del Redentor,
Santa María de la Almudena, Reina del Cielo, Madre de amor.
Santa María de la Almudena, Reina del Cielo, Madre de amor.

Tú que estuviste oculta en los muros
de este querido y viejo Madrid,
hoy resplandeces ante tu pueblo,
que te venera y espera en ti.

Bajo tu manto, Virgen sencilla.
Busca en tus hijos la protección.
Tú eres patrona de nuestra Villa,
Madre amorosa, Templo de Dios.

sábado, 6 de noviembre de 2010

La gran sorpresa

Será saber de pronto
que no hemos dejado el mundo en que vivíamos,
que ese mundo nos sigue y acompaña
con sus pasajes y sus cánticos.
Mundo perfectamente realizado
en un tiempo distinto.

La tierra ya segura,
tal como fue, por lo que fue creada.
La escena que olvidamos
acaso por no haberla merecido.
La mirada de odio transformada en amor.
La despedida, hecha retorno inesperado
en la nueva esperanza, ya sin dudas.
El barro hecho jardín.
El golpe hecho caricia, el dulce golpe.

Tal vez en un minuto
se hayan cumplido los tres días de Pascua.
¿Adónde iremos?
No tendremos que ir: nos quedaremos
vivos de otra manera, pero vivos,
en sitios cuyo nombre aún ignoramos,
Cuyos límites hoy no conocemos,
pero que serán sitios adorables
donde habíamos estado, sin saberlo.

La gran sorpresa será conocer
que no habíamos muerto.

J. Mª Souvirón

lunes, 1 de noviembre de 2010

Por un difunto

Te damos gracias, Señor Dios,
por este hombre que nos fue tan cercano
y que de repente ha sido arrancado
de nuestro mundo.

Te damos gracias
por la amistad que nos regaló,
por la paz que derramó a su alrededor.
Te damos gracias
porque con su sufrimiento
pudo aprender la obediencia
y porque, aunque caduco,
se convirtió en un hombre digno de ser amado.

Te rogamos
que nada de su vida se pierda,
que los que vengan después de Él
puedan respetar lo que para Él era sagrado,
que sus buenas obras nos sirvan de ejemplo
ahora que ya está muerto.

Queremos que continúe viviendo en sus hijos,
en sus corazones y en sus ganas de vivir,
en sus ideas y en su conciencia.
Que todos los que estuvimos unidos a Él
cuando estaba vivo
estemos aún más unidos
ahora que la muerte nos lo ha arrebatado.
Y que en esta unión,
como en toda amistad y paz en la tierra,
podamos ver cumplida la promesa
de que nos serás fiel hasta la muerte.

H. Oosterhuis

domingo, 31 de octubre de 2010

¿Cómo podrá romperse el vínculo que nos une?

¿Cómo podrá romperse el vínculo que nos une?
Yo me debo todo a Tí,
como el loto se debe al agua,
y la marea al claro de luna,
que contempla toda la noche.

Siempre, del principio al fin,
ha habido amor entre Tú y yo.
¿Y cómo, entonces, puede este amor cesar
de ser en el tiempo?
Igual que el río se sume en el océano,
se sume mi vida en Ti.

La luna refulge en mi cuerpo,
pero mis ojos no pueden verla:
la luna está en mí y el sol.
La sinfonía de la eternidad
se difunde en mí,
pero mis oídos sordos no pueden oírla.
Mientras el hombre viva en nombre del Yo y el Mío,
sus obras no tendrán valor alguno;
sólo con la renuncia al Yo y al Mío
se cumple tu obra, Señor.

Kabir

domingo, 24 de octubre de 2010

Él te amó primero

No le reces a Dios mirando al cielo,
¡mira hacia adentro!
No lo busques a Dios lejos de ti,
sino en ti mismo...

No le pidas a Dios lo que te falta:
¡búscalo tú mismo!, y Dios lo buscará contigo,
porque ya te lo dio como promesa y como meta
para que tú lo alcances...

No reproches a Dios por tu desgracia;
¡súfrela con Él! Y Él sufrirá contigo;
y si hay dos para un dolor,
se sufre menos...

No le exijas a Dios que te gobierne,
a golpe de milagros, desde afuera;
¡gobiérnate tú mismo!
con responsable libertad, amando,
y Dios te estará guiando
¡desde adentro y sin que sepas cómo!

No le pidas a Dios que te responda cuando le hablas;
¡respóndele tú!, porque El te habló primero;
y si quieres seguir oyendo lo que falta
escucha lo que ya te dijo.

No le pidas a Dios que te libere,
desconociendo la libertad que ya te dio.

¡Anímate a vivir tu libertad!
y sabrás que sólo fue posible
porque tu Dios te quiere libre.

No le pidas a Dios que te ame,
mientras tengas miedo de amar
y de saberte amado.

¡Ámalo tú!
y sabrás que si hay calor es porque hubo fuego
y que si tú puedes amar es porque El te amó primero.